Archivos de la categoría ‘4. De difícil o imposible verificación’


El Sibilo, en su último anuncio ha tirado por tierra lo que ya era un rumor clamoroso: que el Papa Benedicto XVI [Equis Uve Palito] beatificaría a Steve Jobs, el fundador de Apple recientemente fallecido.

Sí amigos. Jobs no llegará a ser proclamado santo como muchos de sus adeptos deseaban. El Sibilo lo ha visto claro y así lo anuncia: Steve Jobs no será santo, ni siquiera beato.

Así las cosas, la polémica está servida. Según El Sibilo, no influirán positivamente en la beatificación el hecho de que entre los puestos de responsabilidad de Apple se contase con Evangelizadores [no es broma] ni que The Economist lo sacase en portada de esta guisa:

En el diario The Economist ya lo daban por santificado en febrero de 2010 pero ni por esas

En el diario The Economist ya lo daban por santificado en febrero de 2010 pero ni por esas

A pesar de que los defensores de la beatificación argumentan que Steven Jobs obraba milagros porque “hizo la vida más fácil a millones de personas“, por su estela inspiradora [véase el discurso de Standford] o por hechos más concretos como lograr que cualquiera con dos dedos (no necesariamente de frente) se manejase con soltura en internet gracias a sus dispositivos fáciles de usar, sus detractores enumeraron una serie de hechos negativos [todos ellos en esta entrada de la Wikipedia] que ensuciaban su hoja de servicios como sus discutibles prácticas empresariales [Foxconn, la empresa que fabricaba el iPad en China fue relacionada con suicidios de trabajadores sometidos a explotación entre otras lindezas], la destrucción del medio ambiente [según Greenpeace] en el proceso de la fabricación de sus productos o competencia ilícita y monopolista.

Aprovechando el río revuelto, hubo quien no dudó en tomar prestada la iconografía luctuosa para dirigirla hacia líderes políticos:

A la izquierda, el obituario de la web de apple los días posteriores al fallecimiento. A la derecha, un político cuyo fuerte no es el empleo.

Pero El Sibilo pudo discernir lo trascendental de lo irrelevante. Durante el trance que condujo al presente vaticinio, vio clara la gran razón de peso que impedirá a Su Santidad el Papa convertir a Steve Jobs en San Mac: el iPad no tiene USB.

Fundamentación del vaticinio: El Sibilo esta vez sufrió una iLuminación.

El Sibilo ha desmitificado.


Y no se producirá el 21 de diciembre del 2012 como vaticinan algunos, coincidiendo con el fin de un ciclo del calendario Maya. Ese día, según La Razón (que últimamente nos está dando mucho juego), se estrenará un documental con pruebas tan irrefutables de la visita de extraterres que el prestigioso diario las califica de definitivas en entrecomillado (¡Guau!). El Sibilo asegura que podemos estar tranquilos, que el final no llegará ese año ni el siguiente. Así queda enunciado su vaticinio: “El fin del mundo no será en diciembre de 2012. Caerá en miércoles pero aún faltan millones de años“.

Los Chamanes auténticos ya dijeron en 2010 que de fin del mundo nada. Pues ni caso. Pincha en la foto para ver la noticia.

A pesar del esperanzador vaticinio, El Sibilo recomendó que “Fuésemos más buenos y tolerantes con los que nos rodean. No cuesta nada, es muy bueno para el imsomnio y deja una piel tersa y suave”.

El Sibilo, en su continua lucha contra los adivinos amateurs, volvió a recordar que la primera regla del buen futurólogo es no anunciar nunca el fin del mundo por razones evidentes: “Si resulta ser verdad, nadie te lo va a reconocer y si es mentira, la pifia es monumental”. También nos recomendó visitar el día 22 de diciembre la web www.211212.info dónde se pormenorizan los hechos que nos conducirán al fin “para echar unas risas”.

Fundamentación del vaticinio: que el calendario Maya finalice un ciclo no quiere decir que se termine. Todos los años, se nos acaba el calendario  el 31 de diciembre y a nadie se le ocurre decir que se acaba el mundo (a pesar de las resacas del 1 de enero).

El Sibilo ha dicho.


La compañía de la manzanita, según El Sibilo, ha cambiado de estrategia y ha decidido no comercializar uno de los productos que más expectación estaba generando: el iNodoro. El dispositivo de gestión de detritus de nueva generación estaba en fase de prototipo actualmente y, según filtraciones en la red, constituiría toda una revolución en el excusado.

Sin embargo El Sibilo ha sido taxativo: “La empresa Apple no fabricará ningún dispositivo específico para el cuarto de baño en los próximos meses“.

El dispositivo, denominado iToilet en el mercado anglosajón, incluía todas las posibilidades de un retrete convencional y además proporcionaba capacidades tan novedosas como la separación automática de residuos, conexión wifi a internet, comunicación con cualquier otro dispositivo multimedia y dos apuestas novedosas: el sistema iNalga de calefacción culera y el iUrea, un vanguardista sistema de análisis del pis. En todos los modelos estaba previsto incorporar iWeight (servicio de pesaje de deposiciones) pero sólo los de gama alta incluirían una suscripción gratuita por un año a la nueva aplicación iTruños que permitiría reciclar la materia orgánica y al mismo tiempo relacionarse con otros usuarios que dispusiesen de la misma aplicación.

Tendremos que esperar todavía más por el retrete 2.0.

Fundamentación del vaticinio: El Sibilo comprobó que si se cae un iPhone por el iNodoro, sale iNservible.

El Sibilo se ha aliviado.


El premio Nobel de economía Paul Krugman ha dicho que la economía de EEUU se arregla con una invasión alienígena y El Sibilo ha dicho “de eso nada”.

Esta vez El Sibilo ha sido tajante y escueto. No ha especificado la razón aunque a nosotros se nos plantean varias posibilidades: Que los alienígenas no existan y por tanto poco podrán resolver. Que los extraterrestres existan pero no quieran, no sepan o quieran y sepan pero les pille lejos o incluso que los extraterrestres estén entre nosotros y sean ellos los caunsantes de la crisis. Y hasta la posibilidad más rebuscada: que ni los extraterrestres de inteligencia superior sean capaces de resolverla.

Ni los marcianos ni los políticos, ni siquiera una combinación de ambos parecen capaces de resolver el fregado

El Sibilo simplemente ya dicho “de eso nada”. O sea que el vaticinio queda así: Los extraterrestres, por lo que sea, no resolverán la crisis. Ya sabéis que a El Sibilo le altera bastante que los economistas hagan vaticinios. Suponemos que si los pronósticos son de esta índole la parquedad del Sibilo sin duda se debe a su discreción. Prefiere no envenenarse y lo respetamos.

Fundamentación del vaticinio: he visto a un Premio Nobel decir gilipolleces.

El Sibilo ha hablado.


El Sibilo lo tiene claro pero quiere que reflexionemos. Mariano Rajoy es un señor de cierta edad que tiene su cabellera (de las patillas para arriba) negra como el azabache y (de la línea de las gafas para abajo) una barba blanca o si quieres, gris muy clarito.

No es normal que media cara sea de un tono y la otra del opuesto

¿Y una cebra? ¿Es negra con rayas blancas o blanca con rayas negras? El Sibilo cree que así ya es suficiente como reflexión.

Mariano sin embargo, prefiere no pronunciarse.

El Sibilo dice que Rajoy es canoso todo él y se tiñe sólo la cabellera de las patillas para arriba. O sea que, si se dejase (si se abandonase) alcanzaría todo su cráneo un único tono gris perla. “Cuánto mejor sería” dijo El Sibilo sin pretender influir en sus decisiones. “Yo no me meto en política” insistió El Sibilo. “Preguntadme todo lo que queráis sobre tonos de grises y os responderé pero de política nanai“.

Cuando se le pidió opinión al respecto, Rajoy estaba desaparecido pero, en su lugar, encontramos una nota que decía “Juash juash juash. Ya veréish, ya”. Sin más explicaciones.

Fundamentación del varicinio: relajadamente lo vimos y relajadamente lo confesará.

Tan campante, El Sibilo ha hablado.